Sur del Monte Hebrón - Notas Geográficas
Al sur del monte Hebrón, en un área denominada Masafer Yatta, una pequeña población de varios miles de campesinos y pastores palestinos habita poblados de barracas, tiendas y cavernas. Esta es una población tradicionalista que subsiste en base a agricultura no mecanizada y pastoreo. Estas personas, frecuentemente denominadas "habitantes de cavernas" han vivido en esta zona en forma continua desde el siglo XIX (la documentación existe desde 1830 y las fotografías aéreas de varias décadas confirman su presencia allí). Los primeros asentamientos israelíes en la zona surgieron a fines de los años 80 y aunque los habitantes palestinos locales fueron inicialmente empleados en construcción y otras tareas en los asentamientos, a lo largo de los años las relaciones se deterioraron ya que el estado de Israel se apropió agresivamente de las tierras para la expansión de sus asentamientos, acosando a la población local. Geográficamente la región se encuentra al borde del desierto, lo que afecta su clima, fauna y flora. La zona es seca (una media anual de 280 mm de lluvia y aún menos en los años recientes) y no hay fuentes estables de agua, lo que dificulta enormemente la supervivencia en el lugar sin conexión a agua corriente. Existe una agricultura estacional limitada y pastoreo, ambas restringidas por el sobrepastoreo y la dificultad de comercializar el producto en el pueblo vecino, Yatta.
Deliberaciones conjuntas de la comunidad local y los activistas del proyecto definieron cuatro necesidades principales a las que el proyecto intenta responder:
Necesidades básicas de energía doméstica
Los servicios básicos de energía en las viviendas proporcionarán iluminación nocturna y suministro básico que permitirá comunicación con el mundo exterior. Los niños necesitan luz para estudiar y los teléfonos móviles ofrecen el único vínculo con el exterior especialmente cuando las familias necesitan apoyo o solidaridad en respuesta a acciones de los colonos y el ejército. La luz eléctrica puede a menudo reemplazar las dañinas y peligrosas lámparas de queroseno. Generadores Diesel no son una solución viable debido a los elevados costes de mantenimiento y al aislamiento geográfico tanto de las comunidades como de las viviendas familiares dentro de la comunidad, lo que impide el uso de generadores centrales.
Mejorar la calidad de vida mediante los ingresos generados por el apoyo a la agricultura
La capacidad de refrigerar y almacenar la leche y los productos lácteos de la comunidad aumentará en forma significativa el potencial de generar ingresos y reducir de esta manera el ciclo de profunda pobreza. La refrigeración de alimentos perecederos reducirá el gasto en comida y permitirá planificar y mejorar la dieta en una región en la que la temperatura del verano puede alcanzar los 50°C.
Agua más limpia y accesible
Al no estar conectados a la red de agua corriente, las comunidades locales dependen únicamente de pozos de agua de tipo cisterna. Las comunidades definieron dos necesidades urgentes en relación al sistema de agua existente: la primera se refiere a la dura y prolongada tarea de extracción de agua que recae sobre las mujeres de la familia y puede tardar horas. La segunda se refiere a la calidad del agua que se bebe. Otra necesidad que se manifestó fue la de un lavarropas, siendo el lavado de la ropa una tarea que también recae sobre las mujeres y consume mucha agua.
Sostenibilidad ambiental
Proporcionar sistemas basados en fuentes de energía renovables (que suelen reemplazar lámparas de queroseno o generadores diesel contaminantes) y protegen un medio ambiente particularmente vulnerable. Tanto la calidad de aire en el interioe de las viviendas como la huella de carbono mejorarán considerablemente. La mera existencia de sistemas eólicos y solares contribuye a la implementación de derechos humanos básicos en las comunidades del sur del monte Hebrón y mejora significativamente la calidad de sus vidas.

